María, Juan y Benjamín, los nombres más populares

Hubo espacio para Messías y LUC en el 2021

2022-01-14T08:00:00.0000000Z

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El Pais Uruguay

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María, Juan y Benjamín fueron los nombres más usados entre quienes tramitaron el año pasado, por primera vez, la cédula de identidad uruguaya. Pero el registro completo de inscriptos a los que tuvo acceso El País evidencia que, entre 8.722 nombres diferentes, cabe de todo: desde el Messías, pasando por Shakira, hasta la LUC. En la cédula uruguaya solo se permite un máximo de dos nombres propios. Sin embargo, hubo quienes en 2021 se las ingeniaron para hacer pasar dos nombres al precio de uno: Luzmilagros o Elizamaria (con guion). Muchos caribeños optaron por registrar a sus hijos con los acrónimos de los progenitores. Otros fueron por sus ídolos: Rihanna, Sabina y hasta los personajes de La Casa de Papel. El Messías llegó a Uruguay el año pasado. Sí, con doble “s” como el capitán argentino y del Paris Saint-germain. También sacaron la cédula uruguaya Shakira, Britney, Rihanna y Sabina. Incluso se registraron los suficientes nombres como para filmar con extras la serie española La Casa de Papel: seis Denver, cinco Nairobi, cinco Río, dos Berlín... “El nombre que tenemos sustituye lo que somos: no sabemos nada del otro”. Al menos eso creía José Saramago (por cierto, “José” se situó en el puesto 41 de los nombres más populares de bebés en Uruguay durante el 2021). Y si el fallecido escritor portugués tenía razón, puede decirse que hay quienes les fueron asignados nombres cuya carga simbólica habla por sí sola. Lenin, Newton, Lady (escrito de las formas más diversas) y hasta el quijotesco Sancho. Según los datos de la Dirección Nacional de Identificación Civil a los que tuvo acceso El País, el año pasado obtuvieron la cédula uruguaya, por primera vez, 55.423 personas. Entre todas ellas se contabiliza el registro de 8.722 nombres diferentes (6.466 con primer nombre y el resto como segundo nombre). En la cédula uruguaya solo figuran hasta un máximo de dos nombres propios. No importa que los padres les hayan asignado en la partida de nacimiento cuatro, como al presidente de la República Luis Alberto Aparicio Alejandro Lacalle Pou. O les hayan dado cinco, como al escritor Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti. O incluso seis, como “al hijo de Cacho”: Maximiliano Ricardo Javier Fausto Nicolás Arturo de la Cruz. Pero hay quienes se aprovecharon para hacer pasar como un solo nombre el compuesto de varios: Luzmilagros, Elizamaria (con guión) o Yavari de la ST. Eso sin contar que la reciente inmigración caribeña está haciendo notar una curiosa tradición de su zona de origen: los nombres que combinan un acrónimo del padre con el de la madre, tal como algunos uruguayos llaman a sus casas de verano en los balnearios. Es así que en 2021 figuran en el registro Crismar, Josimer o Luismary... entre tantos. Pero ni las modas ni las inspiraciones de los padres parecen afectar al top 10 de los nombres más populares de Uruguay. María sigue a la cabeza con 1.260 registros el año pasado, 858 como primer nombre y 402 como segundo. Le sigue Juan 1.023 (980 primero, 43 segundo). Más atrás viene Benjamín con 925 (337 el primer nombre y 588 el segundo, encabezando el ranking del segundo nombre más popular de 2021). Cierran este selecto grupo Maria (sin tilde), Isabella, Mateo, Valentina, Emma, Martina y Catalina. El nombre más común en el mundo es Mohammed, en referencia al profeta del islam. Se estima que más de 150 millones de habitantes cuentan con ese nombre, escrito en distintos idiomas y en sus más variadas formas. En Uruguay no abundan, pero los hay y en 2021 se sumaron una decena con distinta ortografía. EL SÍMBOLO. La Lingüística, como disciplina, “dejó bastante de lado el estudio de los nombres porque no los considera signos”, explicó la lingüista uruguaya Lisa Block de Behar. Un signo es la unión entre un concepto y una imagen acústica. Cuando uno dice “árbol” y hace sonar las letras “ár-b-o-l”, lo puede asociar a una idea. Pero, dice Block de Behar, “es imposible vincular a un concepto Juan o María”. Pero los nombres tienen tanta carga que, poco a poco, se estudia su impacto en el desarrollo de las personas. Fue así que poco antes de la pandemia las investigadoras María Cecilia Ainciburu, de la Universidad Nebrija en Madrid, e Irene Buttazz, de la Università di Bologna en Italia, analizaron cómo los nombres de origen tienen su impacto entre la población inmigrante. Entre los hallazgos figura que, ante el temor de la mala pronunciación, los extranjeros prefieran muchas veces cambiar su nombre al lugar de residencia y en el caso de los chinos tienden a occidentalizarlo. “Para mí es más fácil decir directamente ‘Luchía’ y se acabó. De lo contrario, en la Toscana terminan diciendo algo que me suena rarísimo”, les contó a las investigadoras una inmigrante peruana al sur de Italia. En este sentido, el estudio titulado “Esa no soy Yo” revela que más de la mitad suele bautizarse con un nombre adaptado al país de llegada, porque “la mala pronunciación tiende a causar irritación en la mayoría de las personas entrevistadas”. La normativa uruguaya les encomienda a los oficiales del Registro Civil la responsabilidad de inscribir a las personas con nombres que no sean hirientes ni les compliquen el diario vivir a los niños. Por eso ya no se usan los Hitler o las combinaciones futboleras del estilo Victoria Aurinegra o Nacional Campeón. No obstante, los padres se las ingenian para dejar sus gustos estampados en los nombres de pila de sus progenitores. El deporte es un ejemplo: en 2021 se registraron seis Neymar, un Spencer (por el ídolo de Peñarol), 16 Edinson escrito como Cavani o con las más variadas opciones, dos Giorgian (como De Arrascaeta), 42 Giovanni (como González) más de 100 Nahitan (como Nández), seis Ronald (como Araújo) un Ronaldinho, las más variopintas versiones de Lionel (por Messi), y hasta un Zidane (por el jugador francés que a su hijo llamó Enzo en homenaje al uruguayo Francescoli). Los amantes de la música dijeron presente con Adele, Elton, Lenon, Elvis y hasta Marley; aunque el músico jamaiquino haya dicho: “Bob Marley no es mi nombre. Ni siquiera sé mi nombre aún”. Los nombres bíblicos siguen teniendo descendencia. También las opciones infantiles como Mafalda y un caso de Disney. Respecto a los tradicionales personajes se encontraron Bella (11), Aladino (1), Jazmín (226 y 74 Jazmin), Elsa (22), Úrsula (1) y Simba (1), entre otros nombres de personajes animados. También se constataron personajes científicos como Galileo e influencers como Kim y Kimberley. La omnipresente pandemia del covid-19 brilló por su ausencia: no hubo ningún Corona ni Vacuna, como en España. Eso sí: los nombres con carga política, aunque se desconoce si ese fue el motivo de elección de los progenitores, siguen siendo recurrentes. Fue registrado un Bin (como el terrorista abatido Bin Laden), un Hussein (como el exdictador iraquí), varios Tabaré y Aparicio, Líber (como Seregni), seis Fidel, y en el año previo al referéndum se registró Luc... ¿será a favor o en contra de los 135 artículos?

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