“Uruguay tiene la puesta de sol más linda del mundo”

MARIANA MALEK

2022-01-14T08:00:00.0000000Z

2022-01-14T08:00:00.0000000Z

El Pais Uruguay

https://epaper.elpais.com.uy/article/281968906048522

VIVIR

Para la top model brasileña Fernanda Motta (40), Punta del Este es un paraíso terrenal. Tanto le gusta el balneario uruguayo, que en los próximos días concretará uno de sus anhelos: comenzará a construirse una casa en tierras uruguaya para poder venir todos los días del año que desee. Los últimos años no fueron sencillos para la modelo: entre 2019 y 2020 se sometió a tratamientos de cáncer de mama para los que fue operada e hizo once meses de quimioterapia. En 2021, ya curada Motta disfrutó de sus vacaciones en Uruguay junto a su marido y su hija en el hotel Fasano. Antes de volver a Brasil luego de unas semanas de descanso, la exconductora de Brazil’s Next Top Model y modelo de Victoria’s Secret, conversó con Eme sobre su carrera, el cambio en el mundo del modelaje y su fanatismo por Uruguay. Además, se declaró una apasionada del dulce de leche uruguayo y las medialunas. – ¿Cómo comenzaste con el modelaje? – Estaba en una playa, en el estado de Espíritu Santo en Brasil de vacaciones con mi familia y un scouter me vio y me dijo que tenía que trabajar como modelo. Yo no lo podía creer, porque no entendía ni sabía de qué trataba ser modelo. Luego regresé a Rio, donde yo vivía, y tres meses después ese hombre apareció en mi casa, hasta hoy no se cómo descubrió la dirección, y me insistió con que debía trabajar como modelo. Yo quería volar en avión y por eso acepté, así empezó a todo. El día que cumplí 17 años fue exactamente cuando hice mi primer trabajo, un 29 de mayo. Viví en muchos países: España, Alemania, Italia, Chile y luego me quedé viviendo en Nueva York durante 13 años y por trabajo pasé por 39 naciones diferentes. – ¿Cuáles fueron los trabajos por los que más viajaste? – Hice muchas producciones con Victoria’s Secret y Sports Illustrated. Teníamos que viajar por todos lados para llegar a playas paradisíacas y eso hizo que recorriera todos los lugares que puedas imaginar del mundo y acá estoy. –Hablando de Victoria’s Secret y la polémica que se dio en relación con la marca, ¿Cómo fue tu experiencia? – Trabajé durante siete años y a mi me hizo muy feliz. Era como una familia, ellos eran muy buenos como clientes y personas. Antes de internet era diferente, porque las redes cambiaron muchísimo las cosas. Lo que pasó con ellos es lo mismo que sucedió en otras partes del mundo. – ¿Te parece que la llegada de internet y las redes sociales cambió el mundo del modelaje? – Mucho. Lo que pasaba es que antes cuando trabajábamos hacíamos las producciones y el cliente hacía el resto como la promoción, entre otros. Hoy con internet y la posibilidad de tener la información rápido y todo el tiempo, las cosas cambiaron, cuando tenés una duda lo buscás en Google y ya está. Con internet el trabajo es muy diferente, todas las personas tienen la posibilidad de saber si hay retoques o no, si es real o no, entonces es otra forma de trabajar. Para las modelos cambió muchísimo, antes hacíamos el trabajo y lo entregábamos, ahora tiene que ser todo real. –¿Cambió el rol ahora que la modelo es influencer? – El rol cambió muchísimo porque todo se modificó en los últimos años. Me parece que hoy todas las personas son influencers, no hay más nadie que no influencie a nadie porque tenemos la información fácil. No existe más una modelo, una influencer o una actriz, sos todas las cosas al mismo tiempo. También creo que no se puede trabajar sin influenciar y que ahora para las modelos es más complicado. Antes había solo un patrón o tipo de modelo y en la actualidad no es así, sino que todos los modelos son bienvenidos a usar la ropa, entonces es un trabajo triplicado. De todos modos, siempre digo, la vida es una renovación, si no evolucionás te perdés. – ¿Cómo fue el salto del modelaje a la televisión con Brazil’s Next Top Model, las telenovelas y luego las redes? – Para mi no fue un gran cambio, sino que me adapté. Me encanta comunicarme con la gente, entonces fue un proceso muy natural de adaptación por lo que estamos viviendo ahora. Es un poco diferente, claro, ahora tengo que hablar a cámara; pero me encanta la televisión y siento que es más verdadero que las fotos porque ves a las personas en movimiento. Ahora tengo un programa en mi Instagram y uno con el shopping que es del mismo dueño que el Hotel Fasano. –¿Por qué elegís Punta del Este para las vacaciones? – Porque me encanta Punta del Este. Se come perfecto. Además, en Uruguay y en Fasano está la puesta de sol más linda del mundo, es increíble. La energía de este lugar es increíble. Además la gente me parece muy acogedora y cuida mucho de la ciudad. Las personas disfrutan estar aquí porque es tranquilo, es chic. La gente es muy linda, en todos los aspectos no solo estéticamente, son como integrales. Al mismo tiempo es cerca de San Pablo y de Brasil. También me encanta el dulce de leche (todos son deliciosos), las empanadas y tienen, seguramente, las mejores medialunas del mundo. Todo es perfecto. – Y ahora diste el paso de construir una casa aquí en Fasano… – Si, ahora vamos a venir no solo en verano, sino en otoño, invierno, primavera. Lo que pasa es que todo es muy cerca y no tenés que salir y recorrer distancias tremendas. Podés ir y venir: tenés caballos, lago, playa, todo junto y es muy cerca lo que nos da mucha tranquilidad porque no tenemos que salir temprano pensando que las actividades nos llevarán todo el día. – ¿Cómo fue la experiencia con el covid en Brasil? – Para nosotros fue muy importante venir a Uruguay porque nos devolvió la sensación de libertad. Estuvimos muchísimo tiempo encerrados. Estaba haciendo un tratamiento cuando empezó y nos fuimos a Florianópolis y me quedé mucho tiempo encerrada con mi familia. Fue muy importante conectar con ellos porque para muchas personas fue transformador, pero quedarse encerrado tanto tiempo implicó sufrimiento. Como Uruguay es un país seguro, para nosotros era como liberador. Aquí es maravilloso, todo muy abierto. Por eso me siento especial aquí y por ser pequeño la gente lo cuida.

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