La literatura juvenil tiene su estrella pop y estuvo cerca

BELÉN FOURMENT,

2022-05-14T07:00:00.0000000Z

2022-05-14T07:00:00.0000000Z

El Pais Uruguay

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ESPECTÁCULOS

El grito, apenas alguien pronuncia su nombre y anuncia que pronto saldrá al escenario, es filoso y atronador. Shelby Mahurin está a punto de hacer su aparición en el Salón José Hernández de la 46° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, pero en el aire hay una efervescencia que hace pensar en Justin Bieber, en Taylor Swift, en Billie Eilish. La escala es esa: esta escritora estadounidense, de 29 años, dos hijos y tres libros publicados, es una estrella pop de la literatura juvenil. ¿Cómo ponerlo en palabras? ¿Cómo explicarle a un montón de personas que insiste en que los jóvenes ya no leen, que en esta habitación porteña caben mil chicas, y hay varias que hicieron cientos y cientos de kilómetros para llegar, de la provincia a la capital, a conocer a su ídola? ¿Cómo calcular la cantidad de libros que Mahurin firmó en una jornada que comenzó a las 14.00 y terminó a las 23.25, hora y media después de que la feria hubiera cerrado? ¿Cómo dimensionar que sus títulos llevan 45 semanas, o sea prácticamente un año, entre lo más vendido según las estadísticas de Argentina? ¿Cómo entender lo que significa que recorra el laberinto de la repleta Rural de Palermo secundada de un plantel de seguridad que le cuida la espalda? Hay que ver para creer. “Esto es algo que ha superado por completo mis sueños más salvajes”, dice, el día antes de pisar la Feria del Libro, Shelby Mahurin en charla con El País. Acomodada en el sofá de su habitación de hotel, una de las autoras estrella del sello juvenil Puck de la editorial Urano ríe cada vez que una pregunta la hace pensar en cómo ha cambiado su vida. Ríe con fuerza, como si hubiera que acentuar, en cada nota y en cada vocal, las vueltas locas de esta historia que le debe a Asesino de brujas, una trilogía de fantasía y romance sobre bruja, cazador y un amor imposible. “Empecé a escribir Asesino de brujas en una pequeña casa de bloques de hormigón y para mí, porque acababa de tener a mi segundo hijo y mi identidad estaba siendo consumida por la maternidad, y necesitaba algo mío”, se confiesa. “Amaba a mis hijos. Obviamente amo a mis hijos, pero estaba empezando a sentirme solo como su madre y como nada más. Así que comencé a escribir la saga solo para mí, en (la plataforma digital) Wattpad. Escribía un capítulo por semana para unos cinco lectores que me seguían, y lo pasé muy bien. Pero ni pensaba en publicar”. Pero Serpent & Dove tenía previsto otro recorrido. La historia de Lou y Reid, una bruja y un cazador que, como le gusta decir, evolucionan de enemigos a amantes, saltaría de Wattpad al papel y se convertiría en una trilogía que abrazaría con ganas el éxito comercial y la convertiría en best seller de la mano del New York Times. En Uruguay se la consigue en inglés pero también en español, bajo los títulos La bruja blanca, Los hijos del rey y Dioses y monstruos, por Urano. El sábado 7 de mayo, y un rato más el domingo 8 en la librería Cúspide de Galerías Pacífico, antes de seguir de gira hacia Chile (y luego a Colombia y México), Mahurin sonreirá para cientos de fotos, pondrá la mejilla para demasiados besos, recibirá regalos y estampará su nombre en uno y otro y otro libro. Escuchará cómo una multitud le cantará el famoso “Olé, olé, olé, olé”, con su nombre al final, y se reirá de su historia. La de una chica de educación religiosa, que fue fotógrafa y trabajó en un banco y se perdió en la maternidad hasta que un día, viendo la serie Outlander, decidió escribir una novela que la transformó en la verdadera estrella de la literatura juvenil. editados, claro, Mientras trabaja en el spin off de Asesino de brujas y sueña con convertirse, algún día, en escritora de libros para adultos, disfruta el trono del reinado adolescente y habla de eso con El País. Este es un extracto. —El concepto de bruja se ha resignificado en tiempos del feminismo actual. ¿Cómo, tu presente y tu contexto, influyeron la forma de contar a estas mujeres tan poderosas? —En realidad crecí en una cultura que es muy parecida a la cultura religiosa del libro, opresiva, muy puritana, y de adulta he tenido que desaprender muchas de las cosas que aprendí de niña, lo cual es un gran tema en el libro. Pero escribir estas mujeres mágicas fue como mi vehículo para volver a aprender todo sobre el mundo que había conocido, porque son poderosas y reclaman ese poder y no se disculpan por ello. Y eso no es realmente lo que me enseñaron cuando era niña, así que así es como mi presente, o más bien mi pasado, afectan la historia. Ni siquiera me di cuenta de que lo estaba haciendo hasta después de haber escrito el libro. Fue algo catártico. —“Es una época peligrosa para ser mujer”, escribís en las primeras páginas de la saga. En la literatura, ¿ser mujer y ser joven tiene su riesgo? —Como mujer me atrae el género romántico, me encanta el romance, pero el romance tiene... Hay personas a las que no les gusta porque es un género que dominan principalmente las mujeres, por lo que se ve como “menos literario”. Pero... (Se ríe). En cuanto a los riesgos en términos de la carrera, hay muchos tropos en Asesino de brujas, es muy romántico y no me disculpo por eso. Pero en cuanto a la carrera, diría que es a la vez una bendición y una maldición, porque lo escribí y ha encontrado su audiencia, especialmente en América Latina, pero a los intelectuales a los que les gusta la literatura, muchas veces no les gusta tanto. Pero está bien. Sí, está bien. —¿Qué es lo que más extrañas de tu primera versión como escritora? —Fue tan divertido... Estaba fuera de la burbuja editorial, no sabía nada de nada y solo lo hacía por diversión. Fue solo para mi, así que extraño que no haya presión. No estaba pensando en si estaría decepcionando a los lectores., en si necesitaría cortar algo para que el ritmo sea más estricto, en ninguna de las cosas técnicas, y ahora es realmente difícil apagar esas voces en mi cabeza porque no quiero decepcionar a nadie. Ya sabes, compraron el libro y quiero que lo disfruten, quiero complacer a mi editor, y es difícil. Hay mucha más presión ahora, porque es como que cuanto más sabes, más difícil es. Y yo no sabía nada en ese momento, así que fue muy divertido.

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