Una reforma crucial

2022-08-06T07:00:00.0000000Z

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El Pais Uruguay

https://epaper.elpais.com.uy/article/281788517827000

EDITORIAL

Los uruguayos todos deberíamos congratularnos de contar con personas comprometidas, inteligentes y capacitadas como Rodolfo Saldain, dedicadas a estudiar y elaborar con profesionalismo proyectos complejos y perentorios que el país necesita, caso de la reforma de la Seguridad Social. En lugar de que prime en el F.A. y el Pit-cnt, el oponerse desde el vamos a la propuesta con una retahíla de críticas contra esta labor pendiente desde hace años, que hoy el Ejecutivo impulsa. Aun cuando bien sabe que la demorada iniciativa será utilizada para arremeter contra ella, contra el gobierno y sin descontar la sarta de mentiras en danza para despertar miedos y descontento entre la población. El Frente Amplio, a pesar de haber estado 15 años en el poder, con mayorías en ambas cámaras, le sacó el cuerpo olímpicamente a un moderno ajuste de las pasividades. A pesar de la gravedad de la situación a la que contribuyeron irresponsablemente a instancias del Sr. Murro, sindicalista del BPS colocado en esos tiempos al frente de la institución. El ministro Senador del Partido Nacional Astori, no sabemos si en un rapto de honestidad intelectual o de extremo cinismo, afirmó tranquilamente en un momento, que el próximo gobierno debería hacerse cargo de la transformación del sistema. Y ahora ha salido a encomiar la decisión presidencial con uno de sus clásicos “sí, pero no”. Por qué el gobierno del cual era parte destacada no la llevó a cabo, es la pregunta inevitable que queda sin respuesta. El presidente Lacalle Pou, no hizo lo que más de uno le habrá aconsejado: mirar para otro lado de modo de no abrir un flanco donde seguramente sería atacado por el sindicalismo, las ONG y los grupos de presión que son parte de la punta de lanza del movimiento antigobierno. Prueba de lo dicho fue escuchar en el programa televisivo del Canal 4, Todas las Voces, al invitado dirigente sindical Ramón Ruiz, representante de los trabajadores en el BPS. ¡El señor en cuestión esgrimió como fuerte crítica, que el anteproyecto presentado en mano por el propio Presidente al F.A. en su sede y enviado a los demás integrantes de la coalición republicana, haya sido realizado por técnicos! Cómo si un estudio tan difícil y complicado como es una profunda reforma de la Previsión Social, no demandase una absoluta idoneidad en quien dirija semejante trabajo, así como en el equipo que colabore en ese intrincado e imprescindible objetivo. El apremio lo indica la cantidad de dinero que el Tesoro debe verter en las arcas de un Banco de Previsión Social gravemente desfinanciado, lo cual asciende a un 11% del PBI. Recursos que se podrían destinar a otras actividades esenciales, como por ejemplo, la educación y tantas otras. Una grave situación sin miras de mejorar, dada la baja tasa de natalidad de nuestro país, sumada al notorio aumento de la longevidad. Salvo que hay gente en cargos de relevancia, como el nuevo representante de los empresarios en el BPS, surgido del movimiento Un Solo Uruguay, José Pereyra, quien según lo consigna Búsqueda, se mofa de ello; “al uruguayo parece que se le antojó vivir más”. Y no solo se burla de una evidente realidad avalada por estadísticas sino que entrevera y mezcla en una misma bolsa a fin de golpear a la reforma a “Murro, a Saldain y toda esa gente”, para acusarlos, de acuerdo al semanario, de las decrépitas finanzas del organismo como si fueran iguales. En lo que estaría acertando Pereyra es respecto de Ernesto Murro, porque su gestión al frente del BPS contribuyó con medidas flexibilizadoras, de esas que recogen votos, a la erosión del sistema. El Pit-cnt, después de liderar una campaña con intención de paralizar al gobierno y por ende a la nación, con la movida del referéndum contra la LUC, más allá de que finalmente fracasaran, ya presagian otro. Además de que en lo inmediato, antes de ni siquiera conocer la propuesta presentada, tal como ellos mismos lo aseveran, han resuelto un paro de oposición a la reforma. Frente a este escenario es posible augurar que el F.A. no va a tener una posición a la altura de las circunstancias y seguramente su postura habrá de ser negativa. Por algo no votó el diagnóstico de primera instancia, ni acompañó las recomendaciones o entregó algún plan alternativo. Encima son inaceptables las falsedades que ya empezaron a revolear; que se perjudicará a los más pobres cuando el texto indica justamente que es al revés. Se machaca con el atraso de la edad jubilatoria como si se tratara de un hachazo y no estipulara el anteproyecto, que habrá de ser algo gradual en el tiempo. Es notorio y lamentable que en pos de arrimar agua para su molino, abunde la mala fe y se haga uso de la ignorancia.

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