El Pais Uruguay

Manos firm Bordad, el DT de arqueros campeón del mundo

Proceso. Llegó a la Sub 20 desde Rentistas en 2022 y en un año levantó la copa junto al resto del cuerpo técnico en Argentina

MARIANA MALEK

Muchos recordarán a Ignacio Bordad (46) por su trayectoria en Danubio, Bella Vista o, más cerca en el tiempo, Cerrito (equipo en el que se retiró). Otros por haber formado parte del cuerpo técnico que salió campeón con Rentistas en 2019. Sin embargo, desde hace 10 días, Nacho será recordado como el entrenador de arqueros de la selección de Uruguay Sub 20 campeona del mundo.

Pasó solo un año entre que el entrenador de arqueros se sumó al cuerpo técnico de la selección juvenil, que en ese entonces solo tenía a su cabeza Marcelo Broli, y que pudo levantar la copa de campeón.

“El Mundial fue una experiencia increíble para nosotros o, al menos, para mí. Todo el cuerpo técnico, excepto para Diego Estavillo que ya había vivido otros mundiales, fue nuestra primera experiencia. Lo vivimos de forma intensa, como se vivió el Sudamericano. Pero esto era el Mundial y había que disfrutarlo un poquito más. Personalmente traté de disfrutarlo, sobre todo en el día a día y que terminara de esa manera fue como un final feliz”, relató Bordad a Ovación.

Es honesto. Nunca se imaginó ganar la competencia o, al menos, eso sucedió al principio: “Uno cuando va a los torneos nunca pone como objetivo máximo el ganarlo, lo que nosotros nos planteamos fue objetivos a corto plazo. En definitiva, era bueno pasar la serie. El objetivo a mediano plazo era ir partido a partido en ese mata-mata. Nosotros no habíamos vivido esa instancia del uno versus uno en el que si perdías quedabas afuera y, obviamente, como objetivo a largo plazo era llegar dentro de los cuatro; después de ahí era como ese plus de decir: bueno acá estamos dentro de los cuatro, vayamos por lo más grande”, detalló.

Pero cuando se acercaron las fases definitorias apareció la ilusión y ese momento de reconocer lo cerca que estaban: “Hubo un momento de decir: estamo s para campeones. Fue más íntimo. Lo hicimos con el cuerpo técnico y con los jugadores. Dijimos, estamos acá, estamos ahí, acariciando cosas que son muy grandes y estamos decididos”, contó.

El camino no fue fácil, lesiones, expulsiones y finalmente el premio de llegar pese a la adversidad: “Habíamos pasado todo eso y llegamos a esa instancia con algunas cosas favorables y ahí sí, estábamos convencidos, que lo podíamos lograr”, recordó.

El resto es historia. Uruguay levantó la Copa del Mundo Sub 20 y el nombre de Ignacio Bordad quedó registrado entre los campeones.

VALORES Y FÚTBOL.

El cuerpo técnico que encabezó Marcelo Broli se formó de a poco. Bordad fue el segundo en incorporarse, luego llegó Diego ‘Ruso’ Pérez, los prepa

radores físicos Santiago Carro y Diego Estavillo y el médico Carlos García.

La clave de la cohesión del cuerpo técnico fue estar alineados, especialmente en lo que querían transmitir a los jugadores como personas. “Más que nada queríamos inculcar valores a nuestros jugadores, sobre todo a generaciones jóvenes que recién estaban comenzando en esto de el profesionalismo y coincidimos mucho en lo que queríamos hacer con ellos, en qué valores teníamos queríamos transmitirles”, remarcó.

Esa conexión y la recepción que tuvieron por parte de los futbolistas trascendió el juego y pasó a la sociedad. “Lo que transmitían los jugadores era lo que se veía en el día a día, no había una careta entre lo que pasaba en la cancha y lo que pasaba fuera. Por eso nosotros como cuerpo técnico nos sentíamos identificados con ellos y así fue que la gente se identificó mucho”, sostuvo.

Pero el camino no fue fácil. En el primer partido de la era Broli, la Celeste arrancó con una derrota 7 a 0 ante Brasil que hubo que resignificar.

“Todo fue aprendizaje de esa derrota. Junto con el Chelo (Broli) habíamos hecho un microciclo de tres días y viajábamos. A Marcelo lo habían contratado un par de semanas antes y nos tocó ese primer viaje, pero aprendimos mucho esa derrota”, señaló.

Y agregó: “Identificamos mucho lo que lo que el equipo necesitaba, lo que nosotros necesitábamos y lo que queríamos del equipo. Fue una derrota dura, muy dura, y muy cuestionada, pero nosotros lo tomamos como un puntapié inicial para aprender y principalmente para saber cuáles eran nuestras debilidades”.

DE PRIMERA A JÓVENES.

El DT de arqueros había trabajado en Danubio con juveniles, pero llegó a la selección Sub 20 tras cuatro años de trabajo con jugadores de Primera División en Rentistas, que si bien eran jóvenes, no eran como estos chicos de la Celeste.

“Me encontré con adolescentes en su plenitud y que en mi área los teníamos que encaminar. Más allá de lo que yo quería de un arquero o de lo que quería el cuerpo técnico, eran los valores lo que queríamos transmitirles. Trabajamos mucho, hicimos hincapié, pasaron varios arqueros y, a veces, las decisiones no solamente pasan por lo deportivo o lo profesional, sino por lo extra. Valoramos los comportamientos, la educación y una cantidad de valores, que eran importantes a la hora de tomar decisiones. Así fue que llegamos a los tres que quedaron: Randall Rodríguez, Facundo Machado y José Arbío”.

Bordad reconoció que su experiencia profesional es difícil volcarla hoy en los jóvenes, pero que para ser de arquero se formó y trabajó mucho para estar a la altura. “Hoy los arqueros tienen que ser atléticos, las demandas tácticas son muy grandes y el videoanálisis es una de las fuentes principales. En mi época era distinto”, indicó.

Además remarcó que es clave el trabajo en lo mental, sobre todo porque el responsable de los tres palos es el que muchas veces se lleva la peor parte. “El arquero está expuesto a los medios de comunicación, las redes sociales y cuando la cosa va bien, está espectacular pero puede tornarse muy complicado si la cabeza no está bien puesta. Nosotros hacemos bastante también hincapié en todo lo que es la parte psicológica”, enfatizó.

Bordad sostuvo que para su trabajo es clave que los futbolistas entiendan que deben convivir y acostumbrarse a la frustración. “A veces nos sentimos muy impotentes ante

|46 Años tiene Ignacio Bordad. Nació el 14 de setiembre de 1976 en Montevideo.

situaciones o errores que cometen los arqueros, pero tenemos que transmitirlo como algo normal y que todos los arqueros pasan por las situaciones”, subrayó.

EL FUTURO. El contrato de Bordad con la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) finalizó cuando terminó el Mundial y aún no sabe qué sucederá en su futuro pero le gustaría continuar trabajando con la Celeste: “Chelo iba a tener una reunión en estos días con AUF para ver a ver quién iba a ser el DT de la Sub 20. A nivel personal no tuve contacto con nadie, pero supongo que a corto plazo tendré novedades”.

“Se pasó tan rápido el tiempo que sí, en principio me gustaría seguir”, concluyó.

OVACIÓN ENTREVISTA

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2023-06-25T07:00:00.0000000Z

2023-06-25T07:00:00.0000000Z

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